La exposición de Tarek Atoui, presentada en el Museo Irlandés de Arte Moderno, consta de dos fases. En la capilla, la instalación titulada Souffle Continu se centra en las cualidades táctiles del sonido y la vibración de los instrumentos de viento. En los espacios de la galería, Sunflowers presenta una serie de obras inspiradas en las tradiciones rítmicas y los materiales de la percusión coreana.
Para la instalación Souffle Continu, Atoui ha creado Wind Houses, que conectan el oído, el tacto y la vista. Se trata de espacios de escucha y actuación que también funcionan como instrumentos musicales. Al igual que en una flauta, el aire se divide mediante una tabla biselada, lo que produce sonidos graves que resuenan en todo el cuerpo y en el espacio circundante. Los órganos dentro del espacio son instalaciones escultóricas que combinan la investigación sobre los órganos de tubos de las iglesias con las experiencias sonoras de las personas sordas. Consisten en una red de tubos que conectan un ordenador con un soplador de aire y varios módulos de órgano que interactúan entre sí, de manera que sus sonidos se adaptan constantemente unos a otros.
En los espacios de la galería, las nuevas obras de Atoui, Sunflowers, están influenciadas por la tradición coreana de los tambores. Los espacios se diseñarán como lugares para escuchar y para que el público cree su propio material a través de talleres.
El 20 de febrero Tarek Atoui realizará un performance como parte de la inauguración de la exposición. El 21 de marzo tendrá lugar un segundo performance a cargo de las músicas invitadas Natalia Beylis y Áine O’Dwyer.