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galería agustina ferreyra, leonel salguero & heather guertin, kurimanzutto, mexico city, 2021

 

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 galería agustina ferreyra, leonel salguero & heather guertin, kurimanzutto, mexico city, 2021

galería agustina ferreyra, leonel salguero & heather guertin, kurimanzutto, mexico city, 2021

 

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galería agustina ferreyra, leonel salguero & heather guertin, kurimanzutto, mexico city, 2021

 

galería agustina ferreyra, leonel salguero & heather guertin, kurimanzutto, mexico city, 2021

 

leonel salguero & heather guertin

El trabajo de Heather Guertin, (Worcester, Massachusetts, 1981), actualmente anclado en la pintura, ha incluido performance, escritura y comedia, prácticas que guardan en común la relación entre la observación y la expresión imaginativa. Desarrolladas a partir de estas formas de trabajo, este cuerpo de obra expresa la apertura total del medio como una práctica formal. A través de su acercamiento, Guertin logra una materialidad particular expresada en las obras a través de una diversidad de gestos y marcas, que hacen referencia a una colección personal de material visual que emplea la abstracción como un pasadizo para entender la forma. Es así que cada traducción de imagen a pintura es una decision subjetiva que amarra cada fragmento y lo convierte en un nuevo ‘todo’, logrando que la obra encuentre su propia lógica, e imposibilitando por completo la conexión con la referencia original. Esta combinación entre observación e invención, resulta en una tensión entre espacios ilusorios y la presencia pura y llana del color.

Por su parte, la obra de Leonel Salguero (Ciudad Obregón, Sonora, 1989), aborda la tensión y la erosión entre lo cotidiano y lo inesperado, así como la vida emocional de las cosas y objetos comunes. La simplicidad en la ejecución y composición, al igual que el humor y lo minimal de su acercamiento a la pintura, resultan en escenarios improbables y algo misteriosos llenos de personajes con características antropomórficas, que son reconocibles pero únicos, en situaciones y con gestos y estados de ánimo altamente emocionales pero sutiles. Este nuevo cuerpo de trabajo en pintura y escultura aborda los estados de las cosas cuando no hay propósito, sólo significado; en aquellos momentos en donde no hay qué hacer, sólo estar - desarticulando la funcionalidad de los objetos en un juego entre tiempo, trabajo y ocio. Naturalezas muertas humanoides que invocan presencias fantasmagóricas y que en términos compositivos se acercan más al retrato, en donde el objeto/sujeto ocupa un lugar central. Entre éstos se encuentran varias herramientas que forman parte del taller de Salguero, situadas en espacios imaginarios y estados de reposo, descanso o vacación. La dureza del metal y la madera se suavizan en presencia del sol y ausencia de esfuerzo y trabajo. Un conejo ofrece un huevo de pascua en vez de esconderlo; la berenjena enfrenta un futuro incierto y al centro, las esculturas son simultáneamente espacio y sujeto; una toalla, una almeja, camarones y limones, un momento casi triunfal, de gozo, alegría y recompensa.